
Emilio Monzó: "El gobierno de Javier Milei va hacia una autocracia y pone en riesgo la república"
03/29/2025 04:38 PM
Hace diez años, Emilio Monzó fue uno de los arquitectos principales de la alianza Cambiemos que encumbró a Mauricio Macri a la presidencia. Mucha agua pasó bajo el puente desde entonces: Monzó, ya lejos de Pro y hoy diputado por Encuentro Federal, advierte que con la irrupción de Javier Milei en el escenario político la dinámica de los consensos mutó hacia la crispación, la exacerbación del odio y, consecuentemente, hacia la balcanización del sistema partidario con un objetivo: demoler los cimientos de la república.
"Este gobierno tiende a una autocracia –sentenció Monzó, en una entrevista con LA NACION-. Hoy ya lo vemos en el Congreso; él legisla con los decretos de necesidad y urgencia (DNU) y las leyes de la oposición son vetadas. Estamos viviendo una vetocracia. Con los nombramientos en comisión de dos jueces de la Corte Suprema también está anulando el segundo contrapeso y más importante: el Poder Judicial, que debe ser independiente. Hoy estamos con miembros de la Corte supeditados al año a volver a ser nombrados por el propio Poder Ejecutivo. Acá está en juego la república. Vamos directo a una vetocracia y de ahí a una autocracia".
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-En 2015 usted fue uno de los articuladores de la alianza Cambiemos entre Pro, UCR y la Coalición Cívica para ganarle al kirchnerismo. En estos tiempos, en cambio, La Libertad Avanza se muestra refractaria a los acuerdos electorales. ¿A qué lo atribuye?
-Nuestra alianza se conformó en base al consenso y a un objetivo común, producto de una situación que la gente quería cambiar, que era el kirchnerismo gobernando en la Argentina. En cambio, La Libertad Avanza, como otros espacios políticos similares en el mundo, es más producto de la reacción o de la indignación de la sociedad que de un consenso basado en diferentes propuestas políticas. Ganó las elecciones. Su estrategia, por lo tanto, sigue siendo sostener la sociedad crispada. Ellos fueron beneficiarios y lo fomentan. Buscan más irritar, crispar y pelear que acordar. ¿Por qué? Porque esos elementos le generan un efecto electoral positivo. El antagonismo y el apelar a los sentimientos de odio genera mayor atención en el electorado que apelar a los consensos. No van a buscar el consenso, porque eso es visto como una traición por su electorado.
-¿Pero el oficialismo no corre riesgos de perder las elecciones en algunos distritos claves si mantiene esta estrategia de competir solo?
-Con mi experiencia analógica, yo estaría muy preocupado por el resultado electoral en la provincia de Buenos Aires, donde Cristina Kirchner y su espacio son fuertes hace tiempo. Pero ahora todo es muy distinto: tenemos la primera elección en la Ciudad de Buenos Aires dentro de un mes y, sin embargo,La Libertad Avanza no se ha preocupado mucho de ir junto con Jorge Macri, ni por el riesgo que genera romper relaciones con su principal aliado, que es Pro. No se ha preocupado mucho por tener el primer éxito contundente del año en esta ciudad, que repercute mucho a nivel nacional. Esos serían los elementos que yo hubiera tenido en cuenta, de los cuales La Libertad Avanza no tuvo en cuenta ninguno. Yo contesto como un político analógico: yo estaría preocupado por estos resultados. Pero quiero desmitificar algo, porque entre tantas mentiras se pierde el interés de la sociedad por la verdad. Ellos [los libertarios] dicen que en estas elecciones van a obtener un resultado espectacular de 45, 50 puntos. Aunque los obtuvieran, el cambio en la representación en ambas cámaras va a ser ínfimo, porque se llevarían las bancas que hoy ya tienen en su alianza con Pro.Van a seguir siendo minoría. Yo, con mi mentalidad analógica, estaría preparándome para llegar a acuerdos políticos que me permitan tener 120 diputados en los próximos dos años. Pero a ellos no les interesa.
-¿Por qué, si lo que deberían buscar es que el Congreso les sancione sus leyes?
-Porque les interesa más el tema comunicacional que una ley. Si el espectáculo del Congreso pone en riesgo una ley, es menos importante ese riesgo que la imagen de un Congreso degradado. Ellos prefieren un Congreso degradado a una ley aprobada. Porque, de cualquier manera, siguen gobernando con DNU. Entonces, el espectáculo reciente, en el que hemos visto a los propios diputados oficialistas peleándose entre ellos, con el propio presidente de la Cámara [Martín Menem] promoviendo que sus diputados provoquen líos en el recinto, me hace preguntar si no hay una seria intención de anular los poderes que equilibran el poder en la Argentina. En la última sesión estábamos casi todos en la oposición ocupados para que se apruebe el DNU sobre el acuerdo del FMI, pero el oficialismo designó como miembro informante a un diputado que no hizo otra cosa que lanzar improperios contra nosotros, contra el kirchnerismo, después se pelean entre ellos, vino una diputada libertaria con un megáfono para insultar al presidente de la Cámara… yo me pregunto: ¿es real? ¿es ficción? ¿qué quieren hacer? ¿Querían sacar la ley? ¿O destruir esta institución, que es el Congreso?
-Supongamos que Milei pretende ir hacia una autocracia como usted dice. Necesitaría, aun así, que lo validen las urnas. Pero decide competir solo, a riesgo de perder.
-Es que ellos van a intentar ganarlas, pero no con las herramientas tradicionales, no por medio de acuerdos como hicimos nosotros en Cambiemos. Sus herramientas van a ser las redes sociales y el objetivo será mantener a la sociedad en estado de crispación. Cuando la sociedad está en estado de crispación y se alimenta el odio, no hay lugar para la reflexión, la pausa y no se da lugar al consenso. Por eso la democracia está en crisis. Esto le dio un excelente resultado a Donald Trump y a Jair Bolsonaro. También a Milei. De otra manera, no se entiende que en un año y medio haya echado a más de cien funcionarios, que hayamos vivido el escándalo de la criptomoneda $Libra, su discurso en Davos, las escenas de pugilato entre los propios libertarios en el recinto. Sin embargo, la sociedad le sigue dando crédito a Milei para que pueda ganar la elección de medio término.
-¿El crédito que la sociedad le da a Milei, no tiene que ver más con que su política contra la inflación y el déficit fiscal hayan sido hasta ahora exitosas ? ¿O que la oposición no ofrece una alternativa mejor?
-Por supuesto que inciden estos factores. Es cierto que hoy no se observa con nitidez una alternativa política, pero la alternativa política también surge por demanda, no solo por oferta. Esa demanda no existe hoy en la sociedad, pero hay cierta licencia de la que goza Milei que yo no he visto antes. El otro días le comenté a una diputada nacional mi preocupación por el nombramiento en comisión de dos jueces de la Corte y me contestó que eso favorece al kirchnerismo. Esto me hizo acordar a un experimento en psicología de la atención, en el que se les pide a unas personas que cuenten la cantidad de pases que daban unos jugadores de básquet con una pelota. En el medio pasó por el campo de juego un gorila. Al finalizar, se preguntó a eas personas quién había visto al gorila. El 50% no lo había visto. Entonces, la respuesta que me da esta diputada, "esto favorece al kirchnerismo", es seguir mirando el pasado y no ver el gorila. Y es el gorila que se está llevando puesto al sistema, pero la sociedad, que está inducida a la crispación, no lo ve. Es verdad que el kirchnerismo es un fantasma y que se agita cuando conviene, es verdad que el país vivía en niveles inflacionarios intolerables por la mala administración y que no hay una oferta electoral. Pero ninguna de estas verdades nos puede llevar a no observar al gorila.
-El oficialismo cuenta con aliado a Pro. ¿Este partido lo apoya por conveniencia electoral o porque genuinamente coincide con los postulados libertarios? ¿Cómo los ve a sus excompañeros?
-Para mí es una gran decepción. Yo aprecio mucho a ese bloque, tienen muchas personas de bien. Pero estas son situaciones que ocurren cuando surgen este tipo de gobiernos que atropella las instituciones: aparece una elite política empresarial que acompaña o es cómplice. Después es tarde para arrepentimientos. Ya es hora de que vean al gorila y dejen de mirar el fantasma de Cristina. Espero ver alguna reacción, porque desde la conferencia de Davos a la fecha el Gobierno ha tenido actitudes muy graves, contrarias a las banderas de Pro. Sería muy importante que Pro volviera al centro.
-¿Cómo ve el rol de Mauricio Macri como presidente de Pro en esa tarea?
-Es él que tiene que caminar a ese lugar {hacia el centro]. Afronta el mismo problema que tuvo el Partido Popular en España con la gente de Vox. La diferencia es que Vox no gobierna, pero si hubiera gobernado, se hubiese llevado puesto al PP. El PP hizo un esfuerzo en esta última elección y con [Alberto] Feijóo ocupa el centro de la política española. El Partido Socialista también había sido traccionado por Podemos y ahora está recuperando otra vez el centro. Europa está volviendo al centro frente a la amenaza de la derecha. Los extremos no son buenos. Aquí los extremos son el kirchnerismo y el mileísmo. El peronismo tiene que recuperar un centro, lo mismo que lo que fue el Pro.
-¿Qué consejo le daría a Macri: debería competir como candidato?
-No, no. Estoy muy lejos de poder sugerirle. No lo sé. Tiene en riesgo su distrito más importante: la Ciudad de Buenos Aires. Lo que no entiendo es cómo continuó una alianza con La Libertad Avanza cuando Milei está claramente buscando romper su distrito. Es una situación parecida a cuando [Néstor] Kirchner se fue contra [Eduardo] Duhalde en 2005 y le terminó ganando. Si miro la historia, La Libertad Avanza va por Pro y, si gana la Ciudad de Buenos Aires, Pro va a tener muy pocas posibilidades de sobrevivir a esa situación. No sé si lo va a lograr.
-¿Qué opinión tiene acerca de que Horacio Rodríguez Larreta compita por fuera de Pro? ¿No habla de un déficit de liderazgo de Macri?
-Sí, hay un déficit, pero no solo de Pro, sino también de todos los espacios políticos. Estamos atomizados: la UCR, la Coalición Cívica, Pro, el peronismo, todo lo que fue el espacio del centro. Un espacio de centro que acá y en el mundo entero encuentra poco lugar en la atracción hacia el electorado. Estamos todos atomizados, desorientados por esa situación. Como consecuencia de eso viene la fragmentación interna. Hoy deberíamos reencontrarnos en algún lugar y generar un cordón sanitario frente a la potencial tiranía que se está gestando en la Argentina.
-¿Con esta decisión de competir solo, Larreta no termina siendo funcional a los libertarios? ¿Actuó por revancha contra Macri o por un deseo político genuino de volver a gobernar la ciudad?
-No lo sé, pero ese argumento de que se es funcional al Gobierno también nos lo dicen a nosotros en el Congreso cuando apoyamos alguna de las leyes de La Libertad Avanza. Y, al revés, cuando votamos una ley opositora nos dicen funcionales al kirchnerismo. Es muy difícil esta situación cuando hay dos tribunas tan polarizadas. Yo creo que Horacio está buscando legitimar su figura en el distrito que le dio origen. Y me parece que una elección de medio término le da la oportunidad para la búsqueda de ese objetivo.
-Usted conoce como pocos la provincia de Buenos Aires. ¿Es factible que el oficialismo pueda ganar sin una alianza con Pro y con la UCR?
-Tanto el kirchnerismo como el mileísmo son dos polos tan fuertes que las alianzas les aportan poco en esta provincia. Les puede sumar uno o dos puntos, pero no mucho más. [Diego] Santilli (diputado de Pro) mide bien en la provincia, pero la marca fuerte es La Libertad Avanza. Por lo tanto. queda diluido, al igual que [Cristian] Ritondo. El kirchnerismo y el mileísmo son tan fuertes, tan antagónicos, que tienen pisos y techos rígidos con pocas posibilidades de crecer. En estas elecciones legislativas ambos procurarán cohesionarse en su antagonismo, pero en las elecciones presidenciales van a tener que rotar hacia el centro si quieren ganar. Es lo que hizo Cristina Kirchner con Alberto Fernández. Y es lo que hizo Mauricio Macri, a última hora, con Miguel Pichetto.
-¿Cuál es el principal talón de Aquiles de Milei, su enemigo principal?
-Él. El principal enemigo de Milei es él. Y es un gran enemigo, porque es un gran ególatra, con un narcisismo patológico megalómano, y eso es un gran riesgo. Porque no es solo economía. Gobernar es mucho más complicado. Y con esta personalidad de Milei se hace difícil que dirigentes políticos con experiencia puedan integrar su gobierno. Porque quien contradiga al líder seguramente puede terminar expulsado por un tuitero. En esas condiciones no veo que el Gobierno integre figuras que puedan mejorar su gestión política. Tiene un equipo profesional en economía; también en comunicación, en el manejo de redes. Pero el resto del gabinete deja mucho que desear.
-El ministro de Economía anunció que el acuerdo con el FMI será de 20.000 millones de dólares pero, aun así, el mercado todavía muestra signos de desconfianza. ¿Qué observa?
-En una entrevista televisiva, Luis Caputo desancló las expectativas cambiarias del mercado, abriendo la puerta a un cambio de régimen, en contradicción con lo que el Gobierno venía sosteniendo como un mantra desde el inicio de su gestión. Desde entonces, tanto el ministro como el Presidente han emitido declaraciones erráticas, que solo aumentan la incertidumbre cambiaria. Insisto: las certezas en el mercado deben construirse sobre la base del fortalecimiento institucional. El desprecio por la separación de poderes también contribuye a la desconfianza de los mercados.