
Migrante iraní deportado en el Catem: 'Esto es como una prisión'

04/01/2025 07:15 AM
Ciro, el nombre con el que llamaremos a un inmigrante iraní, lleva 39 días viviendo en el Centro de Atención Temporal para Migrantes (Catem), en Corredores de Puntarenas. Lo único certero en estos días es que tiene acceso a electricidad, agua potable, comida y techo. Sin embargo Ciro, deportado junto a su pareja por el gobierno de Donald Trump, no sabe qué hará mañana; pues regresar a su país es una sentencia de muerte.
Sentado en una banca del Catem, Ciro le aseguró a un equipo de La Nación que si lo deportan a su país, le quitarán la vida, por haberse convertido al cristianismo.
Ciro y su esposa huyeron de la República Islámica teocrática iraní hace cinco años, luego de que la iglesia clandestina a la que asistían fuera descubierta. Varios de sus amigos cristianos fueron arrestados y condenados a prisión, lo que los obligó a buscar refugio en Brasil, a 12.300 kilómetros de su tierra natal en Asia.
"Nos vimos obligados a huir de Irán porque la iglesia donde estábamos orando quedó expuesta y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica Iraní (IRGC) y la inteligencia policial llegaron ahí cuando fuimos a orar y notamos la presencia de policías y huimos", testificó Ciro.
Este es el CATEM, sitio donde Costa Rica recibirá a los migrantes deportados por Trump
Sin embargo, el temor a ser encarcelados, o incluso condenados a muerte, los llevó a emprender una peligrosa travesía terrestre por Suramérica y Centroamérica hasta llegar a Estados Unidos, donde lograron establecerse temporalmente.
Hace cinco semanas, ambos fueron detenidos en el marco de las nuevas políticas migratorias del gobierno de Donald Trump y enviados a Costa Rica bajo un acuerdo con la administración de Rodrigo Chaves. Ahora, Ciro se encuentra en el Catem, a 11 kilómetros de Paso Canoas, en la frontera sur con Panamá, en un sitio poco poblado y rodeado de naturaleza.
Cuando lo sacaron de Estados Unidos, le aseguraron que su esposa también iba a estar en Costa Rica, pero al llegar descubrió que no era cierto. "Ahora mi esposa está en un centro de retención en Estados Unidos. Me mintieron diciendo que estaba aquí, pero cuando llegué me di cuenta de que no era verdad", afirmó el migrante mediante el sistema de traducción.
En las últimas tres semanas en Costa Rica, únicamente ha conversado con su esposa un par de veces, pues requiere de un chip para conversar con ella.
Seis migrantes deportados por Trump se fugan del Catem en Costa Rica
A través de un celular con método de traducción del persa al español, Ciro expresó su angustia y desesperación, asegurando que solo desea reencontrarse con su esposa y regresar a Estados Unidos, donde puede ejercer libremente su fe.
"Estoy aquí hablando con ustedes para poder elegir mi estilo de vida. La policía aquí toma nuestros pasaportes y no nos los devuelve. Esto es como una prisión", aseguró antes de retirarse a las habitaciones donde la prensa no tuvo acceso.
Migración se defiende
Consultado sobre las condiciones en el Catem, el viceministro de Gobernación y director de Migración y Extranjería, Omer Badilla, dijo estar sorprendido por las declaraciones del migrante.
"Hemos hablado con todos y nos han dicho que están bien y tranquilos dentro del Catem", afirmó.
Según Badilla, los migrantes tienen tres opciones: retornar a su país de origen, gestionar su traslado a un tercer país que los acoja o solicitar refugio en Costa Rica. Esta última opción les permite salir del centro durante el día y regresar por la noche. No obstante, esta declaración contradice lo expresado semanas atrás por el ministro de Seguridad, Mario Zamora, quien afirmó que los migrantes no podían abandonar las instalaciones.
"Yo los atendí personalmente, les dije: '¿Quieren refugio? Pueden salir', pero ellos dijeron: 'No nos interesa, queremos estar aquí'", aseguró Badilla.
La Naciónconsultó a Badilla sobre la ausencia de traductores para obtener declaraciones directas de los migrantes, a lo que respondió que esta situación se salió de sus manos, ya que la provisión de intérpretes depende de las Naciones Unidas. Según explicó, en el momento de la entrevista los traductores no estaban disponibles porque se encontraban en un día feriado.
"Teníamos para hoy y a última hora nos dimos cuenta que era el feriado de Las Naciones Unidas", aseguró Badilla.
El viceministro insistió en que no se les ha limitado ningún derecho a los migrantes y que se les han brindado todas las facilidades posibles dentro del centro, que cuenta con un gimnasio, estaciones de carga para dispositivos electrónicos y un comisariato donde pueden comprar alimentos y artículos básicos.